miércoles, 9 de septiembre de 2009

La reedición que mató a Michael Jackson


Hoy se pone a la venta en España la enésima reedición de los discos de los Beatles, y ya van...
Tratan de seducirnos con que esta vez es la remasterización digital estéreo que no se hizo en el 87, cuando se publicaron por primera vez en formato CD. Supongo que la versión dolby chorreaund 5.1 la dejan para el 2027.
Sin tener en cuenta a los beatlemaníacos más fanáticos del coleccionismo compulsivo este no sería un hecho histórico especialmente relevante de no ser por la diabólica trama que lo ha precedido y que paso a relataros a continuación usando nombres ficticios para evitar represalias de los personajes reales involucrados que pudieran sentirse aludidos.

Pol Malandri y Joan Lelon eran dos amigos que vivían en River Pool, una bonita urbanización a las afueras de Sant Fost de Campsentelles en la provincia de Barcelona, y se pasaban el día escuchando música de negros, tratando de emularles (imitarles; no confundir con bajárselos por el emule). Formaron una banda a la que llamaron Les Botes y enseguida tuvieron un éxito sin precedentes. Sus canciones sonaban a todas horas y se hicieron inmensamente famosos, tanto que el éxito les superó y empezaron a comportarse de forma excéntrica. Joan Lelon se lió con un cayo malayo llamado Yo Lo Como y Pol Malandri pensó que lo mejor sería disolver la banda y seguir haciendo canciones en solitario (esta fue la muestra de excentricidad de Pol, por si no había quedado claro).

Por esa época ya sonaba un grupo de negros liderado por un cantante que quería ser blanco llamado Miquel Blackson. Este personaje sin relación aparente con Pol y Joan será determinante, ya que cuando los dos amigos de River Pool decidieron disolver su imperio despreciaron completamente su pasado juntos, en un gesto de chulesca soberbia, no interesándose por sus derechos sobre las canciones que habían firmado en equipo en Les Botes, y poniéndolos en venta. Miquel Blackson, que había hecho ya una enorme fortuna en su carrera en solitario, vio enseguida la oportunidad y se hizo con estos derechos.

Pol Y Joan siguieron con la música, pero ya por separado, sin alcanzar en ningún momento el nivel de excelencia que consiguieron con Les Botes. A Joan lo asesinó un representante de la asociación de tías buenas despechadas del Parque Central, cuando su carrera musical se encontraba en el más alarmante de los declives. Mientras tanto Pol se relacionaba con lo más baboso de la aristocracia de su barrio y con alguna que otra hija de la Gran Bretaña. Sus mayores problemas (los de Pol, ya que los de Joan habían terminado, al menos en vida) comenzaron después de conocer a la sin patica Heidi. La primera vez que se acostaron ella se desenroscó la pierna y la dejó junto a la mesita de noche, y Pol, al iniciar la cópula, le espetó: "No cal que t'espatarres tanto, mujer". Seducido por este tipo de acrobacias Pol publicó su amor a los cuatro vientos, en un gesto que yo considero muy desconsiderado hacia sus anteriores relaciones (las más afortunadas descansaban ya en sus respectivas sepulturas).

La sin patica Heidi se empezó a mosquear cuando oyó a Pol en la ducha silbar la canción "¿Te lo pués imaginar?" murmurando para sí que él debía haber firmado también esa cacnión. La separación y posterior divorcio costó a Pol Malandri nada menos que 31 millones de dolores, lo cual no es poco, incluso para una de las mayores fortunas del mundo como era la de Pol ya en ese momento. Como buen vecino de River Pool, Pol no estaba dispuesto a rascarse el bolsillo por damisela tan sin patica, y es en este momento cuando planea su diabólico plan: recuperar los derechos de las canciones de Les Botes para reeditarlas por enésima vez, ahora en formato digital estéreo remasterizado etc., etc., y embolsarse una buena cantidad de dinerito con la que sufragar sus cuantiosos dolores.

El inconveniente que encontró Pol Malandri fue que Miquel Blackson no estaba muy por la labor, pero esto no le detuvo y decidió acabar con él, así sin más. En un primer momento Pol pensó en organizar a través de un intermediario anónimo 15 conciertos seguidos para Miquel, confiando en que su precaria salud no pudiera superar semejante esfuerzo. Comenzados los ensayos sus informadores le comunicaron que Blackson estaba en plena forma, por lo que decidió ampliar a 50 el número de actuaciones. Blackson seguía pletórico de enrgía y entusiasmado con el proyecto, y parece ser que hubiera podido perfectamente dar esos cincuenta conciertos seguidos, y otros ciento cincuenta más. Ante esta brutal amenaza, Pol se puso en contacto con el camello de Blackson, sabiendo que además pertenecía al club de fans de Linardo Skinardo, para ver qué le parecía que Miquel diera doscientos conciertos seguidos. El traficante creyó enloquecer y decidió pasarle a Miquel una última dosis de pureza letal.

Miquel Blackson apareció a la mañana siguiente con una palidez mortecina, pero a nadie le llamó la atención esta circunstancia. Tuvo que ser el propio Pol, impaciente, y haciéndose pasar por otra persona para no levantar sospechas, el que llamara al personal de servicio de Blackson para advertirles sobre la posibilidad de que su señor estuviera muerto, lo cual se confirmó de inmediato. Pol volvió a adquirir los derechos sobre las viejas canciones de Les Botes, las únicas que su público todavía podía soportar en sus actuaciones, y tal día como hoy vuelven al mercado, lo cual le reportará sin duda la cantidad suficiente como para satisfacer la suma reclamada por su sin patica ex-esposa, y la de todas las demás pedorras con las que se vaya cruzando por el camino desde ahora hasta el fin de sus días.

Conviene estar preparados para este nuevo bombardeo mediático y en la medida de lo posible abstenerse de caer en la trampa, aunque sea por no ser cómplices de tamaña fechoría. Y si este argumento no os convence, deciros que he tenido ocasión de oír de pasada algunos temas y me ha parecido una mezcla deleznable, incluso creo haber escuchado trompetas en el Sexy Sadie. Quizás la mano de Yo Lo Como anda detrás de esta nueva mezcla, y si no es la de ella, lo que sí os puedo confirmar es que tampoco es la de George Martin, así que a buen seguro se habrá perdido la esencia primigenia del sonido Beatle en busca de hacerlo más digerible para los tímpanos actuales, absolutamente atrofiados, claro. No me interesa. Recuperad los viejos vinilos que ahí sí que no hay engaño.

martes, 8 de septiembre de 2009

Vetado a pensadores


(...) odiaba las palabras arquitecto o arquitectura, jamás decía arquitecto ni arquitectura y, si yo lo decía u otro decía arquitecto o arquiectura, replicaba enseguida que no podía escuchar las palabras arquitecto o arquitectura, esas dos palabras no eran más que deformidades, abortos verbales que un pensador no podía permitirse (...)

Estoy tratando de descifrar el significado último de estas palabras de Thomas Bernhard, y no me basta con quedarme en que él prefiriera el uso de los términos "consructor" o "construcción" o "arte de la construcción". Últimamente me siento inclinado a considerar muy seriamente que su intención era apuntar más lejos.

lunes, 25 de mayo de 2009

Como diría Zoroastro...


Zaratustra regresó a las montañas y a la soledad de su cueva, alejándose de los hombres y esperando como el sembrador que ha lanzado la simiente. No obstante, pronto se impacientó, deseando volver junto a aquellos a quienes amaba, pues aún tenía mucho que darles. Y es que, realmente, no hay nada más difícil que cerrar por amor la mano que antes estaba abierta (...).

Si alguien después de leer esto siente la necesidad de asesinar a seis millones de personas, tiene un serio problema. Y si otro alguien piensa que leyendo estas cosas uno se pueda trastornar hasta el punto de encontrar argumentos que le justifiquen para asesinar a seis millones de personas, tiene también un problema serio.

Yo, al leerlo esta tarde, me he acordado con mucho cariño de unos buenos amigos que llevan unos meses sufriendo entre cuevas y soledades.

lunes, 18 de mayo de 2009

Viuedad vitalicia


¿Cuánto hubiera durado el matrimonio entre John Lennon y Yoko Ono de no haber sido asesinado el músico el 8 de diciembre de 1980?

Dejando a un lado las controversias típicas sobre su relación (cómo afectó ésta a The Beatles, etc.) formularé la pregunta de otra manera evitando en la medida de lo posible ser malintencionado (aunque os aseguro que en este caso me gustaría serlo): ¿Pensáis que seguirían juntos hoy en día?

Yo, sinceramente, pienso que no. Su relación ya cojeaba en los 70, y eran sonadas tanto sus separaciones como sus reconciliaciones, por lo que no hubiera sido de extrañar que la pareja se separara sin mayores tragedias como tantas otras del mundillo artístico de esa época, ¿pongamos que a mediados de los 80, o de los 90, o a mucho estirar de la primera década de este siglo? Eso es lo de menos, pero a buen seguro que ya no estarían juntos.

Sin embargo, el asesinato de John Winston Ono Lennon convirtió a Yoko Ono en su viuda eterna. Y esto no tiene nada que ver con que muriera trágicamente; lo mismo hubiera sucedido de haberse roto John el cuello en el baño tras pisar una pastilla de jabón. Entonces ella era legalmente su esposa, y por ley pasó a ser su viuda. De lo que se trata es de que ahí sigue Yoko ejerciendo su viuedad, y como sin duda hay un buen negocio detrás de todo ello, ha decidido mantener el título de forma vitalicia. Supongo que el arte conceptual no le resultaba tan rentable.

A mí personalmente se me revuelven las tripas cada vez que en los medios vuelvo a ver a semejante engendro chupando del bote a costa de la memoria y la obra de John Lennon (ahora sí que no he podido evitar la mala intención), ya sea en una exposición de fotos inéditas de la pareja en pelotas metiéndose mano, ya sea en la publicación de unas cintas grabadas en el salón de casa mientras ella le practica sexo oral, ya sea en la subasta de la ropa interior del músico con frenazo fosilizado incluido.

Por favor, que alguien le retire el cargo antes de que mancille definitivamente el nombre de uno de los grandes mitos de la cultura del siglo XX. No me resigno a aceptar que la imagen de John Lennon tenga que ir unida indefectiblemente a la de Yoko Ono. De acuerdo que él así lo eligió en vida, pero... se le hubiera pasado, ...seguro.

martes, 12 de mayo de 2009

El sitio de su recreo


Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
Donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.
De sol, espeiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo.


El sitio de mi recreo (Antonio Vega)

Hoy ha fallecido Antonio Vega, en mi opinión el mejor compositor de canciones en lengua castellana después de Joan Manuel Serrat.
Descanse en paz y gracias por todo.