
Conozco a pocas personas con la capacidad de trabajo del arquitecto Daniel Azpeitia, pero el Hotel del Sitjar (el proyecto en el que lleva trabajando los últimos años) no es únicamente el fruto de un gran esfuerzo y de una enorme dedicación, es sobretodo una demostración fehaciente de vocación y de talento.
Conozco a pocas personas con la generosidad de mis amigos Belén y Dani, pero el Hotel del Sitjar no será sólo una puerta de entrada siempre abierta a la incomparable villa de Calaceite, será también la materialización de un sueño compartido que se hace realidad en cada bienvenida.
Hasta que se inaugure en abril de 2010, podéis pasearos por aquí:



