
El juicio estético ha de estar desligado de cualquier tipo de interés ajeno a la propia contemplación del objeto.
"Crítica del juicio". Emmanuel Kant, 1790.
Marcel Duchamp tuvo muy presente esta sentencia para emprender un nuevo camino en el mundo del arte a partir de la década de 1910 que le situaría como precursor del arte conceptual. Su propuesta fue muy sencilla: descontextualizar objetos prefabricados otorgándoles un nuevo significado. Aunque pueda parecer increíble, se trata de una de las aportaciones más importantes al arte del siglo XX. Así, escogió un utensilio cualquiera que al sacarlo de su entorno habitual quedara privado por completo de valor funcional. De este modo, el objeto se convierte en obra de arte gracias a la idea del artista. Es la desacralización del arte: la idea es lo que prevalece superando al propio objeto, rebasando sus aspectos formales, y en muchos casos, siendo esta idea la obra de arte en sí misma, relegando al objeto a un papel de mero soporte.
La famosa Fuente es el más emblemático de sus ready-mades, y sobre ella Duchamp dijo lo siguiente: "Que el Sr. Mutt (seudónimo con el que firmó la obra en 1917 para la Sociedad de Artistas Indepencientes) haya hecho con sus manos el urinario o no, carece de importancia. Él es quien lo ha elegido. Ha tomado un artículo común de la vida de todos los días, lo ha colocado de modo que su significado útil desapareciera y ha creado un nuevo pensamiento para ese objeto".
Así queda negado el concepto tradicional de arte y se cuestiona la noción de belleza, poniendo al espectador en una situación de desorientación frente a la cosa en sí (nunca mejor utilizado el término "cosa"), pues el valor estético deja de estar en el objeto y pasa a instalarse en la percepción misma del que lo observa.
Excepto el paréntesis:
"Refrito extraído de varias Historias del Arte". VV.AA. Época actual.
No sé si Kant se refería exactamente a esto, pero sí parece que Duchamp supo sacarle mucho partido a su máxima. A mí me resulta interesante como tema para conversar una tarde con amigos (entre vapores etílicos si puede ser), pero que nadie piense que peregrinaré a la Galería Sydney Manis de Nueva York o a la Schwarz de Milán para contemplar alguna de las dos versiones que se conservan. Supongo que todas las demás están colgadas verticalmente en sus respectivas paredes y conectadas convenientemente a un sistema de desagüe para ser empleadas de la forma convencional o, en palabras del propio Duchamp, para su uso vulgar.
En la línea de este arte conceptual surgió después el arte encontrado, más comúnmente conocido como objeto encontrado (u objet trouvé si os queréis tirar el pegote), al que siguió el arte basura (trash art o junk art). Y entiendo que lo que ha de venir después es ya directamente la basura misma, por terminar aplicando a esta evolución una lógica puramente kantiana.
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