lunes, 5 de noviembre de 2012

La libertad no puede ser el premio


Si la libertad que ahora nos ofrecen
fuera realmente aquello con que premiarnos,

la libertad entonces perdida
no sería más que el precio al que nos vendimos,
...por nada.

La libertad no puede ser el premio.
La libertad no debería ser nunca el precio.

5 comentarios:

jj mor dijo...

mis quince millones se han convertido en la simple y arrebatadora captura del perfume embriagador que exhala mi retoño por detrás de su orejita..

quince millones de razones diarias para seguir luchando y disfrutando con cada amanecer y puesta de sol.

por si te sirve.., a mi no me hacen falta.

Eastriver dijo...

Sí, bien entendido, la libertad se me antoja un premio. El mundo que habitamos es como el de siempre, una trampa y una mentira. Pero ahora estamos en una época en que lo vemos más que nunca. Y vemos más que nunca que estamos presos, porque ya no nos creemos la libertad con la que tanto tiempo nos callaron.

La libertad se me antoja un premio porque ya no puede ser otra cosa que un paraíso espiritual.

Pero nada que ver con el dinero, claro.

Carlos dijo...

Libre libre quiero ser
quiero ser quiero ser libre
Libre libre quiero ser
quiero ser quiero ser libre
Ciertamente Los Chichos no estarían de acuerdo contigo.
Bueno vale, lo tuyo es más profundo.
Un abrazo.

Paloma dijo...

Carlos ¿no estarían Los Chichos cantando entre rejas? En ese caso está claro que la libertad sería un premio. Trasladado al eslogan del anuncio es como si estuviéramos en una cárcel con barrotes de obligaciones que no pudiéramos traspasar -salvo con la pasta-. No debería ser.

Jose Lorente dijo...

Juanjo, a esto yo lo llamaría "exaltación de la exhalación". Mi concepto de la libertad es otro, lo sabes, pero enhorabuena igualmente y me consta que os sobran los motivos para sentiros libres y felices.

Ramon, siempre es un placer leer tus comentarios y sé que tenemos muchas cosas en común (no el gusto por las banderas, que conste), pero justamente hoy no sé si estás entendiendo bien lo que pretendía transmitir con esta entrada.

Carlos, las referencias musicales siempre tan oportunas y tan bienvenidas.

Paloma, una celda de amor contigo llena, a cadena perpetua, perpetua de tu abrazo.