miércoles, 21 de septiembre de 2011

Reflexiones sobre Rita Malú


Si la literatura permite al soñador convertirse en su sueño, el escritor podría diseñar para sí mismo una biografía conducida por sus propios escritos. En cualquier caso no parece deseable que la vida acabe convirtiéndose en un borrador de lo que ha de escribirse (o de los sueños), y sin embargo qué hermoso resulta expresado literariamente.

8 comentarios:

Daniel Domínguez dijo...

Este pecio tuyo me recordó algo de Clarice Lispector: "Escribir es usar la palabra como carnaza. Para pescar lo que no es palabra." ¿El sueño de lo que somos, quizá?
Un abrazo.

Eastriver dijo...

Pues no sé qué decirte. Gil de Biedma decía que siempre pensó que quería ser poeta, cuando en realidad quería ser poema.

Un abrazo.

David dijo...

Mucho nivel hay en esta entrada. La famosa fotografía de André Kertész, que la ilustra, me ha llevado a Enrique Vila-Matas. Fotografía...literatura...

Alma dijo...

Puede que no sea deseable, pero yo creo que siempre pasa; uno puede, quizás, crear un personaje, mandarlo a un regimiento de húsares o hacerlo inquisidor...pero la memoria de él será la nuestra y la mirada de él sobre las cosas nunca dejará de ser lo que nosotros hayamos mirado antes por sus ojos
...

Un beso, Jose

_Yo creo que Gil de Biedma también era poema, Ramón :)_

Carlos dijo...

Tu idea es poéticamente hermosa, pero no nos queda más que escribir nuestra vida como si se tratara de una novela histórica y fantasear sobre ella, lo cual también podría ser interesante. Ir deshaciendo el hilo de nuestra realidad pasada, evocando con fantasía y quizás eso un día acabara por reconvertir nuestro propio presente.
Uff, que me voy. Es que siempre tienes el don de hacer reflexionar. Un abrazo Jose.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Mientras se escribe la vida está en ese escrito, una vida oculta y clandestina, tan nítida como la propia, una forma de disfrute tremenda.
Cuando no se escribe, uno es el personaje de otro guión y actúa conforme al mismo, creyendo tener entidad propia; pero, bien analizado, todo es literatura, hasta lo que consideramos nuestra propia entidad.

Me ha gustado tu escrito, sí señor. Está invadido de un tono lírico que te sienta de maravilla.

Besazo.

BLANCO dijo...

Es inevitable acabar escribiendo una autobiografía. Sobre todo si te empeñas en ocultar que, en realidad, todo el tiempo estás hablando de ti. Auqnue escribas ciencia ficción. Creo que, cuando te empeñas en hablar claramente acera de ti, sin veladuras ni tapujos, acabas contando menos cosas, o cosas menos definitorias acerca de quién eres.
Gran entrada, Jose.
Un abrazo.

Jose Lorente dijo...

Es difícil para alguien que escribe delimitar vida y literatura y precisar si lo primero es motor de lo segundo o viceversa.

Son interesantísimas las reflexiones que hace al respecto Vila-Matas en algunos relatos de "Exploradores del abismo" (David, nivel el tuyo: yo simplemente tomé la foto de la portada porque me parecía muy sugerente. Gracias por acreditarla) y de ahí la entrada y mi miedo de que la propia existencia se acabe convirtiendo en un mero borrador de la literatura.

Lo que me ha quedado muy claro después de leer vuestras reflexiones es que mi escrito ha quedado en simple apunte de vuestros comentarios.

Muchísimas gracias a todos y hasta pronto.