lunes, 3 de noviembre de 2014

El caso era llegar a Bolaño


El tesoro que nos dejaron nuestros padres o aquellos que creímos nuestros padres putativos es lamentable. En realidad somos como niños atrapados en la mansión de un pedófilo. Alguno de ustedes dirá que es mejor estar a merced de un pedófilo que a merced de un asesino. Sí, es mejor. Pero nuestros pedófilos son también asesinos.

No llegué a Bolaño por Patti Smith, llegué a él por Javier de Torres. Pero el caso era llegar, aunque fuera tarde. Supongo que yo, a estas alturas, no estoy haciendo que nadie descubra al escritor chileno, ni a la cantante norteamericana que dijo que quería aprender castellano para poder leerlo en su lengua original. Quizás sí al músico madrileño que los citó a ambos en "Pastel de manzana", una de sus canciones. En cualquier caso espero que lleguéis al músico antes que al abogado, pero eso ya no depende de mí, sino del buscador que vayáis a utilizar.

Cada uno paga las facturas como puede, es lo que tiene la herencia recibida. Bolaño tampoco lo tuvo fácil. Es posible que a Patti le esté yendo algo mejor, pero ¿quién querría tener su nariz?

2 comentarios:

Paloma Bergós dijo...

He tenido un mal año y he leído poco.
Pero pronto he de ponerme al día, en cuanto tenga ocasión.

Jose Lorente dijo...

Tú no tienes malos años, o eso espero.