martes, 26 de enero de 2010

En busca de la adorada lid


Trabajo una estrofa. No estoy satisfecho diez veces, veinte veces, pero de tanto volver sobre ella, sin cesar, me familiarizo no con mi texto, sino con sus posibilidades. Paul Valéry

Me pasé toda la mañana corrigiendo las pruebas de uno de mis poemas, y quité una coma. Por la tarde, volví a ponerla. Oscar Wilde


A poco que uno haya tratado de escribir alguna vez entenderá perfectamente lo que quieren decir estas reflexiones. Así es como también yo entiendo el hecho de escribir, más como trance que como acto, y supongo que encontrar placer en esta lucha es el primer paso que lleva a alguien a sentirse escritor.


El escritor verdadero es aquel que no encuentra sus palabras. Entonces las busca. Y, buscándolas, las encuentra. Paul Valéry


Los problemas serios comienzan cuando uno siente que toda su existencia se ha contaminado de ese amor y ya no puede ni rellenar una instancia en el Ayuntamiento sin que se activen los resortes que ponen en marcha esa contienda.

Soy consciente de que no puedo seguir así, pues, sin duda, se trata de una cuestión de salud mental, y ya que no soy capaz de encontrar un término medio en lo que a este asunto se refiere, he decidido ir acabando paulatinamente con mis visitas a la corporación municipal.

3 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

Para esos del Ayuntamiento, gerundios y embrollos. Es lo que entienden, amigo José. No conviene afinarles, que metemos la pata y no conseguimos nada de nada.

Y yo te entiendo a ti y tu amor por la palabra. Sé cómo escribes y me beneficio leyéndote. Un arquitecto letrado es un lujo que se da poco. Por eso, eres tan especial.

Como veo que citas doblemente a Paul Valery, me despido con este verso que me encanta y que seguro conoces: "La mer, la mer, toujours recommencée." A esta maravilla y a esta filigrana te refieres y yo lo capto.

Thornton dijo...

J.R.J. dice(cito de memoria): "No toquéis más la rosa, que así es la rosa".¡Precisamente él!
Escribía Borges sobre la vanidad del estilo y la vanidad de la perfección. Decía que la página de la que ninguna palabra puede ser alterada sin daño, es la más precaria de todas. He reflexionado mucho sobre este asunto...no sé si robarte también esta entrada. Un abrazo.

Jose Lorente dijo...

Isabel, ese verso describe perfectamente la lucha a la que me refiero. Thornton, espero esa entrada tuya con impaciencia. Muchísimas gracias a los dos por vuestros comentarios.
Un abrazo.