
Uso aquí el término "sobriedad" en su primera acepción de la RAE según la cual significa moderación y no tanto cualidad del que no está borracho como recoge la tercera y quizás más usada (semánticamente, que no sé yo si en los usos y costumbres).
____________________________________________
Muchas veces me he preguntado si hay vida inteligente en el deporte extremo, y últimamente me inclino a responder con una rotunda negación, y casi con total certidumbre, cuando se plantea la cuestión.
Esto no quiere decir que yo piense que todos los que participamos en carreras de fondo seamos unos descerebrados. Pero de lo que estoy convencido es de que no hace falta tener cerebro para ello, más allá de las funciones puramente mecánicas y motrices, claro. Lo que pretendo manifestar exactamente es que lo intelectivo no es necesario en absoluto en este tipo de pruebas.
Recomiendo practicar deporte, por supuesto. Correr por el campo entre olivos y almendros, con buena climatología, nunca más allá de la fatiga razonable, es un enorme placer y contrastadamente saludable. Hacerlo con moderación es una muestra de inteligencia porque con ello mejoramos nuestra calidad de vida, no sólo como poiesis, sino también como praxis.
Pero llevar esto al extremo, incluso superando los límites de nuestra resistencia (tanto física como mental) en las condiciones más desfavorables, simplemente por el supuesto placer que entraña podérselo contar después a alguien, lo considero una soberana memez.
El atractivo de estas pruebas debe tener algo que ver con el hecho de vencer retos, de cumplir objetivos, de superarse a uno mismo. Pero yo no acabo de verlo del todo claro, y si alguien tiene algún otro argumento favorable en este sentido le agradecería mucho que me lo hiciera llegar cuanto antes. Me ayudará a no ser tan cruel conmigo mismo en estos momentos tan duros para mí, pues he de deciros que el que suscribe estas reflexiones está inscrito el año en curso al maratón popular de Valencia, al Ironman de Lanzarote y a la Quebrantahuesos de Sabiñánigo, ...por ahora.



